Encimeras de cocina a medida en Mallorca
Una encimera se elige una vez y se sufre durante quince años. La pregunta útil no es cuál es más bonita el día del montaje, sino cuál sigue estando bien a los cinco años de uso diario. El granito y el mármol son porosos y hay que sellarlos; el porcelánico es durísimo pero no se repara si se astilla un canto; el laminado se hincha en cuanto entra agua por una junta. El Solid Surface se comporta distinto: no tiene poro, se une sin dejar marca por larga que sea la encimera, y cuando se raya o se quema se lija y vuelve a quedar como el primer día. Fabricamos e instalamos con equipo propio en toda Mallorca.

La unión que no se ve
- Encimeras de cualquier longitud sin junta a la vista, unidas en obra.
- Uniones a inglete entre plano y lateral, lijadas hasta desaparecer.
- Faldones que bajan al suelo formando una sola pieza con la superficie.
- Piezas transportadas por partes y ensambladas dentro de la vivienda.
- Sin límite práctico de tamaño: no depende del ancho de tu puerta.
Esto es lo que ningún otro material hace. La piedra y el porcelánico llegan en tableros de medida fija, así que en cuanto la encimera pasa de cierta longitud aparece una junta, y esa junta se ve siempre. Aquí las piezas se termosueldan con adhesivo del mismo color y después se lijan con el conjunto: no se ve ni se nota al pasar la mano.
La consecuencia práctica es que el tamaño deja de ser un problema. Una isla de tres metros y medio sube por la escalera en partes y queda montada como un bloque único. La fotografía lo enseña mejor que cualquier explicación: cuatro metros de encimera vistos a lo largo, con el fregadero integrado y la placa enrasada por el camino. Recórrela entera con la vista y no encontrarás una sola junta.

Si lo que quieres es que parezca piedra
- Acabados con veta y grano que imitan granito, mármol y piedra caliza.
- Aspecto de piedra sin la junta que la piedra obliga a dejar.
- Sin poro: no absorbe aceite ni vino, y no hay que sellarla nunca.
- Cantos macizos del mismo material, sin canto pegado que se levante.
- Los arañazos se pulen; en piedra natural no tienen arreglo.
La comparación honesta es esta: la piedra natural aguanta mejor el calor directo y el corte; el Solid Surface aguanta mejor la mancha, la junta y el paso del tiempo. Si en tu cocina se apoyan sartenes calientes sin salvamanteles, la piedra resiste más. Si lo que te preocupa es el mantenimiento, este material gana con claridad.
De lejos no se distingue de un granito. De cerca se nota un tacto algo más cálido, menos frío que la piedra, y la ausencia total de junta, que en granito siempre existe en tiradas largas.

Fregadero integrado y recortes exactos
- Cubeta formada en la misma pieza, sin cerco metálico ni silicona.
- Recorte de placa hecho a medida del modelo concreto de electrodoméstico.
- Salpicadero que sube a la pared sin perfil de remate ni ángulo.
- Escurridor fresado en la propia superficie, si se quiere.
- Baldas y estantes a juego, con el mismo canto que la encimera.
El punto donde fallan casi todas las cocinas es la ranura entre el fregadero y la encimera. Ahí se acumulan cal y suciedad, y a los tres o cuatro años esa línea oscura ya no sale por mucho que se frote. Si la cubeta forma parte de la superficie, esa ranura no existe.
En la fotografía se ve de cerca: el fondo de la cubeta y la encimera son el mismo material, unidos por un radio continuo, y la válvula de acero apoya directamente sobre la superficie. No hay cerco, no hay sellado, no hay nada que rascar.

Color, y no solo blanco
- Gama amplia: blancos, grises, negros, arenas, verdes, azules y grafitos.
- Tonos saturados que en piedra natural sencillamente no existen.
- Combinación de dos colores: perímetro en uno, isla en otro.
- Color en toda la masa: un golpe en el canto no descubre otro tono debajo.
- Muestras físicas dejadas en casa para verlas con tu luz.
Casi todo el mundo da por hecho que una encimera a medida es blanca o gris. La fotografía enseña lo contrario: una cocina de estilo clásico con la isla rematada en verde oscuro. Es una vía poco explorada y funciona muy bien cuando los muebles son claros o de madera.
Conviene saber una cosa antes de elegir: los tonos muy oscuros y muy brillantes marcan más la huella y el polvo que un tono medio mate. No es un defecto del material, le pasa a cualquier superficie, pero condiciona la elección si la cocina se usa a todas horas.

Cambiar solo la encimera, sin tocar los muebles
- Medición sobre los muebles bajos que ya tienes.
- Retirada de la encimera antigua y colocación de la nueva.
- Sin tocar puertas, cajones ni electrodomésticos.
- Resuelto normalmente en una sola jornada de montaje.
- Adaptación a paredes que casi nunca están a escuadra.
Es uno de los trabajos que más nos piden, y el que más cambia una cocina con menos obra. Si los muebles están en buen estado y lo que ha envejecido mal es la superficie —lo habitual con el laminado, que se descascarilla por los cantos— no hace falta rehacer la cocina entera.
En viviendas antiguas la medición importa más de lo que parece, y la fotografía es un buen ejemplo: muro de marés, suelo hidráulico original y ni un solo ángulo recto. La pieza se fabrica siguiendo la pared real y no un plano teórico, para que apoye sin holgura y sin rellenar con masilla.

Lo fabricamos nosotros
- Taller propio: corte, fresado, termoformado y pulido bajo un mismo techo.
- Sin intermediarios entre el plano y la pieza montada.
- Equipo propio de montaje, sin subcontratar la instalación.
- Control del acabado pieza a pieza antes de que salga del taller.
- Reparación posterior por el mismo equipo que fabricó la pieza.
La fotografía es de nuestro taller: una encimera sobre la mesa de aspiración, lijándose a mano con lijadora orbital conectada al aspirador. Detrás, la fresadora de control numérico y las planchas almacenadas de canto en caballetes.
Lo decimos porque marca la diferencia en el resultado: quien mide, quien fabrica y quien monta son las mismas personas. Cuando algo no encaja en obra, se resuelve en el momento y no hay que abrir un expediente entre tres empresas.
Cómo es el proceso
Primero vamos a verlo. Medimos el hueco real, comprobamos cómo van a entrar las piezas y en qué estado están los muebles bajos, porque de eso depende que la encimera apoye bien. Con esas medidas y el color elegido preparamos un presupuesto cerrado. La fabricación se hace en nuestro taller y el montaje suele ocupar una jornada. Trabajamos en toda Mallorca y tenemos página propia para quince municipios, por si quieres ver ejemplos cerca de ti.
Preguntas Frecuentes
- ¿Cuánto cuesta una encimera a medida?
- No damos un precio por metro, y no es por reservarnos nada: no existe una tarifa que sea honesta. El coste de cada encimera depende del metro lineal real, del tipo y color de plancha que elijas, de cuántas cubetas y recortes lleva, del canto, de las horas de taller que exija la forma y de la dificultad del montaje. Dos cocinas del mismo tamaño pueden salir por cifras muy distintas. Por eso medimos primero y damos un presupuesto cerrado: es la única cifra con la que puedes decidir de verdad.
- ¿Qué material es mejor para una encimera de cocina?
- Depende de con qué convivas mejor. La piedra natural aguanta más el calor directo y el corte. El porcelánico es muy duro pero no se repara. El laminado es lo más barato y lo que peor envejece. El Solid Surface no tiene poro, no deja junta a la vista y se repara lijando, a cambio de pedir salvamanteles y tabla de cortar. No hay un mejor absoluto, hay uno mejor para cada cocina.
- ¿Se raya con facilidad?
- Se raya, como cualquier superficie de trabajo, si cortas directamente sobre ella. La diferencia está en lo que pasa después: aquí la raya se elimina puliendo y no queda rastro, algo imposible en piedra, porcelánico o laminado.
- ¿Aguanta una olla recién sacada del fuego?
- No conviene. El calor directo prolongado puede dejar marca. Recomendamos salvamanteles, y si alguna vez ocurre, se repara con lijado.
- ¿Hay que sellarla o darle algún tratamiento cada cierto tiempo?
- No. Al no ser porosa no necesita ninguna impregnación periódica, a diferencia del mármol o el granito. Basta con agua y jabón neutro.
- ¿Cuánto se tarda desde que se toman medidas?
- Entre dos y tres semanas desde que se cierran medidas y color. La fabricación se hace en taller y el montaje en casa suele resolverse en una jornada.
